Centenares de preguntas...

...sin evidente respuesta

Hogar

Cuando el vaso sigue estando a medias. Cuando el círculo vacío cumple su función de llenarlo. La verdad no tiene verdad. Quizá es demasiado tarde para preguntarme, quizá son demasiadas veces las que me pregunté. 

Párrafo sin sentido, de la misma forma que las letras sólo crean oraciones que no dicen nada. Eso es. Vacío. Espacio. Significado sin significar. Todo se resume al tiempo y el tiempo al esfuerzo, que éste no es nada porque lo es todo. 

El cielo me parece extraño. Sí, escribo poco y punteo mucho. Aún así sigo leyendo. Todo es un salto. Un salto a ningún lugar sabiendo que no vas a regresar. 

Quiero irme a mi hogar. Quiero regresar al lugar donde nunca estuve y a sentirme como nunca me he sentido. Volver a ese bienestar que siempre perdí. A ese lugar en donde no hay nada más que eso, el lugar. 

Ustedes nunca lo van a entender. Siempre será una incógnita en su cabeza, pero para mi es la realidad. Yo no pertenezco aquí ni a ningún otro lugar. La ventaja es que no estaré aquí por siempre, y la desventaja es que siempre recordaré; y recordar es volver. 

Letras, frases, tiempos, momentos y recuerdos se van de mi cabeza. Cómo quisiera que lo demás también se fuera. 

Siempre he estado incompleta. Nunca en partes, pero siempre incompleta. Eso me dice el espejo. Eso me dice su risa. Eso me dice su llanto… repite una mentira mil veces y se hará realidad. 

Asusta el haber perdido algo que nunca tuve. Punto y seguido. 

Cuando no tienes sueño. Cuando, en serio, no tienes sueño, sueños.

Cuando todo el esfuerzo no ha sido nada. Cuando, en serio, todo el trabajo no ha sido nada.

Todos dicen, pocos sienten y tú no sabes. Todos creen, pocos ven y tú no sientes.

Quiero renunciar a no hacer nada. Quiero pero no puedo. Quiero irme pero me quedo. Quiero no regresar pero no me voy.

Tengo y no tengo. Tengo miedo. Tengo tiempo. No tengo tiempo. Tengo momento. Tengo vida. Tengo ratos. Tengo y no tengo.

Me quiero ir, pero quiero llevarme conmigo.

Malandrín

                            Michelle Gas

Malandrín 26/12/12  http://bit.ly/Malandrin

Sin fin, con fin, por fin, en fin, 
miro al cielo ajeno y me hace querer partir.

Pelé, peleé, quiero meditar por qué
yo trepé en crepé y no pude
defenderme después.

Me fui, me perdí de mi
no me veo, no quiero, no creo 
pueda ir.

Mi ruin porvenir 
no lo veo, no quiero, no creo 
pueda huir.

Perdí, me fui, por ti buen malandrín, 
caí en cuenta la cuenta no quise
y me la comí.

Me fui, me perdí de mi
no me veo, no entro, no creo, 
pueda ir.

Mi ruin porvenir 
no lo veo, no quiero, no creo 
pueda huir.

Todo es ajeno…

La vida, absurda es. No hay tiempo ni espacio de dudar acerca de ella. Entonces, ¿a quién diablos le pregunto acerca de las interrogantes que habitan en mis manos escribiendo esta estupidez?

Inicio otro párrafo preguntándome lo mismo. ¿Seré yo?, ¿habrá sido el tiempo?, ¿será la idea de que provengo de otro paisaje?

A ciencia cierta, veo los matices, observo claramente los grises y estoy consiente de que la vida es más que eso. Pero aún no encuentro mi lugar aquí.

Tal vez siempre he estado en un lugar, porque… ciertamente la física conocida no miente, existo, punto.

Pero por qué sentir esa necedad de que la levedad del ser es diferente a la gravedad que ejerce el planeta sobre nosotros.

No existo. Al menos, no hoy.

Y poco a poco me doy cuenta que todo es ajeno, TODO ME ES AJENO. Así, sin más.

Otra interrogante resuelta con el orden inexplicable de las palabrejas que se me ocurren al momento de poner pretextos.

artsandcraftsmx:

Aquí les dejamos la 2da y última entrega de nuestras listas de lo mejor del año. ¿Alguna sugerencia?

Migraña…

            Gracias, taxi

La vida es como la migraña… nos hace perder la cabeza. 

Sin fin, en fin, con fin.

La migraña me atacó ya dos veces en una semana. Me preocupa. Sin embargo, creo que preocupación es la razón por la cual necesitamos de ocupación. 

Después de un café/vino con amigas y amigos, te das cuenta que la vida es más fácil que escribir en tumblr. 

Tantas razones para ver y vivir la vida distinto me hace pensar que, entre tantas cosas, necesitamos ocupación. 

Esta semana fue de prioridades y oportunidades (permisos para “respirar”), y dejar todo lo que me hace mal. 

La vida es como la migraña… le tienes miedo cuando sabes que te va atacar. 

Ésto fue una noche de insomnio más. No me quiero ir. No hablo de tumblr. 

PD. infinitas gracias al taxista que me trajo de regreso a mi casa y puso un CD de “relajación” con música ambiental… lo amaré por siempre.